
La mayoría de usuarios que tienen un ordenador portátil se han acostumbrado a, cuando terminan de usarlo, simplemente bajar la tapa del equipo en lugar de apagarlo completamente. Lo hacen creyendo que el ordenador entra en un estado de bajo consumo y que cuando lo abran todo estará como lo dejaron, listo para retomarlo.
Pero esto no es del todo así, y dependerá del ajuste de energía que tenga el sistema operativo. Además, este hábito está desgastando la batería innecesariamente, sometiendo los componentes a un estrés continuo que podrías ahorrarles. De hecho, incluso podrías exponerte a perder información importante.
Los 3 estados de un PC
En la gestión de la energía de cualquier PC, ya sea de sobremesa o portátil, existen tres estados fundamentales:
- Apagar.
- Suspender. De hecho, existe incluso la opción de suspensión automática.
- Hibernar.
En este sentido, elegir el correcto en cada situación alargará la vida útil de tu equipo, por lo que es importante saber en qué casos debes usar cada método.
La confusión es máxima porque, a nivel visual, el usuario ve que en todos los estados la pantalla está apagada y el ordenador no suena. Sin embargo, estos tres estados son muy diferentes entre sí, sobre todo a la hora de cuidar la salud de tu ordenador.
Cuándo se debe apagar el ordenador
Antes de entrar en los diferentes estados de pausa del ordenador, hay que entender dónde guarda el PC la información y qué energía consume.
Modo suspender
Este modo se activa cuando cierras la tapa del portátil o pulsas el botón de encendido rápidamente. En los Mac, se llama Modo Reposo.
- ¿Qué hace? Mantiene todos los datos de tu trabajo (las pestañas abiertas, los documentos sin guardar) en la memoria RAM.
- ¿Cuánto consume? Aunque la pantalla y el disco duro se apagan, el ordenador sigue consumiendo una pequeña cantidad de energía, ya que la memoria RAM necesita electricidad constante para mantener los datos activos.
- Ideal para: Pausas cortas. Si vas a tomar un café, salir a comer o estar sin usar el ordenador menos de una hora, es perfecto. La reactivación es prácticamente instantánea.
- Riesgo: Si dejas el portátil en modo Suspender y se agota la batería, podrías perder todo el trabajo que no hayas guardado en el disco duro.
Modo hibernar
Es la mejor opción para cuando haces pausas largas.
- ¿Qué hace? Transfiere todos los datos de la memoria RAM a un archivo especial en el disco duro (SSD o HDD). Una vez que la información está segura, el ordenador se apaga por completo, sin consumir energía.
- ¿Cuánto consume? Cero energía. La batería no se gasta en absoluto.
- Ideal para: Pausas largas, fines de semana o cuando sabes que no usarás el PC hasta el día siguiente, pero quieres tener todo listo para empezar a trabajar al instante.
- Riesgo: La reactivación es más lenta que al suspenderlo, ya que el sistema debe volver a cargar todo desde el disco duro a la RAM.
Se suele cometer el fallo de suspender el equipo durante la noche o durante el fin de semana completo. Cierto es que el consumo es prácticamente mínimo, pero estás forzando ciclos de carga innecesarios.

Apagado total del PC
A pesar de que son más cómodos el resto de estados, apagarlo por completo es esencial para la salud y el rendimiento del ordenador. Al apagarlo totalmente, se detiene el consumo y se ejecutan una serie de tareas que no se llevan a cabo en el resto de modos.
- Se libera la RAM: se borra y reinicia la memoria, por lo que se eliminan aquellos procesos que han podido quedarse atascados y están ralentizando tu ordenador.
- Permite instalar las actualizaciones pendientes del sistema operativo, que requieren de un reinicio para aplicarse.
- Se limpia la memoria caché, borrando los archivos temporales y la caché del procesador.
Qué hacer según los expertos
Lo ideal y lo más recomendable es apagarlo por completo al menos una vez a la semana. Personalmente, es lo que intento hacer con mi MacBook.

